27/12/17

Pirotécnicos afectan a personas con autismo [27-12-17]


Pirotécnicos afectan a personas con autismo
  El ruido ensordecedor de los fuegos artificiales que se detonan en fiestas como la de fin de año afecta a las personas que tienen autismo.

Para ellos significa "lo más próximo a una catástrofe", explica la presidenta de la Asociación Autismo Perú, Fiorella Pita Rainuzo. Sin embargo, los que resultan más perjudicados son los niños con autismo. "Ellos escuchan todos los sonidos y a decibeles más altos que cualquier persona. Por eso, con los estruendos muchos optan por apretarse los oídos y cuando se presionan muy fuerte pueden lesionarse", explica Pita.

"Al tener el oído inmaduro, no pueden asimilar el ruido de la detonación como los demás y por su hipersensibilidad se asustan", señala.

Esta asociación, junto a otras, se ha unido a la campaña contra los pirotécnicos iniciada por el distrito de Surco.

19/12/17

El tratamiento con omega-3 en pacientes con autismo mejora la estructura y funcionalidad de la membrana celular [19-12-17]


El tratamiento con omega-3 en pacientes con autismo mejora la estructura y funcionalidad de la membrana celular

El tratamiento con omega-3 en pacientes con autismo mejora la estructura y funcionalidad de la membrana celular, según los resultados del primer ensayo clínico que estudia el efecto de los ácidos grasos omega-3 en trastornos del espectro del autismo (TEA) en niños y adolescentes utilizando un biomarcador como variable principal de resultado, y que ha sido coordinado por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.


El tratamiento con omega-3 en pacientes con autismo mejora la estructura y funcionalidad de la membrana celular, según los resultados del primer ensayo clínico que estudia el efecto de los ácidos grasos omega-3 en trastornos del espectro del autismo (TEA) en niños y adolescentes utilizando un biomarcador como variable principal de resultado, y que ha sido coordinado por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

En el ensayo, en el que también han participado los hospitales Niño Jesús de Madrid y Clinic de Barcelona, han participado 80 pacientes, y, en concreto, ha demostrado que el tratamiento con omega-3 mejora el índice omega-3/omega-6 en la membrana celular, lo que mejora la estructura y la funcionalidad de la membrana celular.

Además, aunque no se han encontrado diferencias significativas entre las distintas ramas de tratamiento, sí que los expertos han observado una mejoría en la motivación social de los pacientes durante el estudio.

Por otra parte, el Hospital Gregorio Marañón ha participado en otro estudio que ha identificado 33 genes que de forma clara contribuyen al riesgo de autismo y otros 70 genes con una implicación indirecta.
 

26/11/17

La edad de los padres influye en el desarrollo del autismo [26-11-17]


La edad de los padres influye en el desarrollo del autismo

Un estudio sobre 5,7 millones de niños concluye que la tasa de este trastorno es mayor en padres con más de 50 años, madres adolescentes y cuando hay mucha diferencia de edad entre ambos

La edad del padre y de la madre es muy relevante en el desarrollo de trastornos del espectro autista. Así lo aseguran los autores de un macroestudio, publicado en Molecular Psychiatry, que ha analizado más de 5,7 millones de niños de cinco países –Dinamarca, Israel, Noruega, Suecia y Australia- y ha visto que la tasa de autismo aumenta en los hijos de padres con más de 50 años, en los de madres adolescentes y entre aquellos que tienen grandes diferencias de edad entre ellos.

Después de revisar información de 5,7 millones de niños (30.000 con autismo), nacidos entre 1985 y 2004 y de los que se ha seguido su desarrollo hasta 2009, el estudio muestra que las tasas de autismo eran un 66% más altas entre los niños nacidos de padres mayores de 50 años de edad que entre los nacidos de papás en la veintena, y un 28% mayores cuando los padres superaban los 40. Los autores del trabajo señalan que estos datos son consistentes con la idea de que las mutaciones genéticas en los espermatozoides aumentan con la edad del varón y que dichas mutaciones pueden contribuir al desarrollo del trastorno del espectro autista.

El informe constata que la edad de la madre también es importante: la tasa de autismo era un 18% más alta entre los niños nacidos de madres adolescentes que entre los nacidos de madres de más de veinte años, y un 15% superior entre las que tuvieron a su hijo con más de 40 años.

Por otra parte, el amplio análisis de datos realizado ha evidenciado un dato nuevo: que las tasas de autismo se incrementan cuando hay una importante diferencia de edad entre los padres, tanto si el padre está entre 35 y 44 años y su pareja es al menos diez años más joven como si es la madre quien está en la treintena y su pareja quien es diez años más joven.

En realidad, la relación entre la edad de los padres y el trastorno del espectro autista ya se había visto en otros estudios, pero los investigadores señalan que los datos de este trabajo son únicos porque han comparado la información de los registros nacionales de salud de cinco países, pudiendo disponer de la base de datos más grande del mundo para la investigación de los factores de riesgo de autismo. Con todo, los autores del informe indican que la relación entre la edad de los progenitores y el autismo debe interpretarse como un factor de riesgo “pero no quiere decir que los hijos de padres mayores o adolescentes vayan a desarrollar ese trastorno”.

El trabajo ahora publicado forma parte de una iniciativa de colaboración internacional para crear el Registro de Epidemiología en Autismo (iCARE), un proyecto cuyo objetivo es comprender mejor los factores que predisponen o protegen contra este trastorno.

9/11/17

El autismo y los problemas lingüísticos podrían estar relacionados dentro de una misma familia [9-11-17]


El autismo y los problemas lingüísticos podrían estar relacionados dentro de una misma familia, según un estudio

Los familiares de los que tienen el trastorno mostraron tener deficiencias en las pruebas de gramática, escritura y vocabulario

Puede haber una conexión genética entre el autismo de los niños y los problemas lingüísticos de otros miembros de la familia, según un nuevo estudio.

Los investigadores observaron a 79 familias que tenían a un niño con autismo y al menos un niño con problemas con el lenguaje. Los padres, los hijos y los abuelos (e incluso las tías y tíos en algunos casos) de las familias se sometieron a análisis genéticos y a una serie de pruebas a fin de evaluar su gramática, vocabulario y habilidades de procesamiento del lenguaje.

El estudio halló que los genes de una región estrecha de dos cromosomas (15q23-26 y 16p12) que son responsables de los problemas con el lenguaje oral y escrito pueden resultar en características conductuales parecidas, de modo que un familiar tenga autismo y el otro solo dificultades lingüísticas.

Aproximadamente la mitad de los niños con autismo tienen hasta cierto punto un problema con el lenguaje.

Además de los hallazgos sobre el lenguaje, los investigadores también descubrieron una evidencia potente de la existencia de un vínculo genético en las áreas de las conductas repetitivas obsesivo-compulsivas y de las habilidades de interacción social, que son otros síntomas asociados con el autismo, según el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 30 de octubre de la revista American Journal of Psychiatry.

"Intentamos encontrar factores genéticos que podrían conectar a este grupo de familias", comentó la líder del estudio, Linda Brzustowicz, catedrática del departamento de genética en la Universidad de Rutgers, en un comunicado de prensa de la universidad.

"Esta investigación es importante porque es difícil entender el autismo hasta que hallemos los genes que estén involucrados", indicó.

El próximo paso en esta línea de investigación es secuenciar el genoma entero de los participantes del estudio, para comparar a las familias para ver si hay algunos genes específicos o mutaciones que son comunes a todos.

Brzustowicz y su equipo han estado estudiando las influencias genéticas del autismo en las familias durante la última década, y están abriendo el estudio a nuevas familias con autismo conforme continúan su investigación durante los próximos 4 años.

"Esto no es más que el principio", dijo Brzustowicz. "Estamos encontrando evidencias de similitudes genéticas con la esperanza de ser capaces de identificar los objetivos que podrían responder a los tratamientos [con medicamentos]".


31/10/17

8 cosas que no sabías sobre el autismo [31-10-17]


8 cosas que no sabías sobre el autismo

Al menos uno de cada 150 niños sufre autismo. Te contamos ocho descubrimientos recientes sobre este trastorno cuyos principales signos y síntomas afectan a la comunicación, las interacciones sociales y las conductas repetitivas.

Mal de genios. ¿Qué tenían en común Albert Einstein, Isaac Newton, Mozart, Beethoven, Inmanuel Kant y Hans Christian Andersen? Según ha concluído Michael Fitzgerald, psiquiatra irlandés del Trinity Collage de Dublín, todos estos grandes genios de la historia sufrieron alguna forma de autismo a lo largo de su vida.

Cabeza grande. Los niños con autismo tienen más niveles de hormonas implicadas en el crecimiento (factores de crecimiento insulínicos tipos 1 y 2) que aquellos que no padecen la enfermedad. Eso explicaría por qué la circunferencia de la cabeza en los autistas es más grande, según concluía un reciente estudio de la Universidad de Cincinnati (EE UU) publicado en Clinical Endocrinology.

La reputación no importa. De acuerdo con una investigación del Instituto Tecnológico de California (Caltech), a los autistas no les importa lo que los demás piensan de ellos. Para demostrarlo, los científicos compararon su comportamiento a la hora de hacer donaciones económicas a UNICEF en dos condiciones: estando solos y cuando eran observados por otra persona. Los sujetos sanos donaban más en presencia de un observador, porque tenían en cuenta cómo repercutiría en su reputación social. La cuantía donada por los autistas, sin embargo, era idéntica en ambas situaciones. Las conclusiones se publicaron en la revista PNAS.

Procesan mejor. Los autistas tienen mayor capacidad de procesar información que el común de los mortales, lo que podría explicar el porcentaje aparentemente mayor que el promedio de personas autistas que trabajan en el sector de la tecnología de la información, afirman investigadores de Reino Unido. Además de esta mayor capacidad de procesar información, los autistas son más capaces de detectar información que se considera esencial, según el estudio, que aparecía en la publicación Journal of Abnormal Psychology.

Cara autista. El rostro de los niños con autismo tiene rasgos característicos, de acuerdo con un estudio publicado hace poco en la revista Molecular Autism. Concretamente, tienen los ojos y la boca más anchos, la zona alta de la cara más grande de lo habitual y la zona media de la cara (nariz y mejillas) algo más pequeña que la media.

Prematuros. Los bebés prematuros y los que nacen con bajo peso tienen una predisposición cinco veces mayor a desarrollar autismo que aquellos que nacen con un peso normal, según un estudio publicado en la revista Pediatrics y basado en datos obtenidos durante 21 años.

Ventajas en la prehistoria. Algunos de los genes que contribuyen al autismo podrían haber sido seleccionados en el pasado porque proporcionaban mayores habilidades en inteligencia espacial, concentración y memoria, cualidades que favorecían a quienes padecían autismo a la hora de cazar y recolectar.

Neuronas espejo. Las personas que sufren autismo tienden a tener problemas en cuanto a las habilidades sociales y les resulta casi imposible mostrar empatía al comunicarse con otra persona. De acuerdo con una investigación dada a conocer en Biological Psychiatry, se debe a fallos en el sistema de las neuronas espejo (las encargadas de comprender y anticipar los deseos y las acciones de los demás), que no se bloquean pero se desarrollan con extremada lentitud.

30/10/17

Vinculan una percepción superior en bebés con síntomas de autismo posteriores [30-10-17]


Vinculan una percepción superior en bebés con síntomas de autismo posteriores

El rastreo ocular podría resultar útil para la detección temprana de este trastorno, revela un estudio

A menudo se dice que las personas con autismo "ven el mundo de otra manera", pues suelen tener una percepción superior para los detalles. Ahora, un estudio ha demostrado que dicha percepción superior puede detectarse en bebés, a través de sus miradas. El rastreo ocular podría convertirse así en una prueba útil para el diagnóstico temprano de este trastorno.

A menudo se dice que las personas con autismo (trastorno del neurodesarrollo caracterizado por la alteración de la interacción social y la comunicación) "ven el mundo de otra manera", pues suelen tener una percepción superior para los detalles.

Ahora, un equipo de investigadores especializados señala en la revista Current Biology que esas diferencias en la habilidad de percepción están presentes desde muy temprano en la infancia, antes incluso de la aparición de los síntomas clínicos de este trastorno.

Los científicos señalan, además ,que este hallazgo podría cambiar la perspectiva que se tiene del autismo, ya que sugiere que los cambios en la percepción serían una característica central del trastorno, informa Cell Press. Hasta ahora, la mayoría de los estudios sobre el tema se habían centrado en las alteraciones lingüísticas y de interacción social que el autismo presenta.

"La prominencia de problemas de interacción social y de comunicación durante el desarrollo han sugerido un déficit específico en  el 'cerebro social' (en las personas autistas)", explica Teodora Gliga, del Babylab del Centro de Desarrollo Cerebral y Cognitivo de Birkbeck (Universidad de Londres), una de las autoras de la investigación.

Sin embargo, afirma Gliga,"ahora se están acumulando evidencias de diferencias tempranas en habilidades motoras no-sociales y en habilidades perceptuales, que demandan una nueva evaluación de las teorías hasta ahora existentes sobre el desarrollo del autismo".


Características del estudio

Los investigadores hicieron este descubrimiento gracias a un estudio sobre lactantes con mayor riesgo de autismo, por tener algún hermano mayor ya diagnosticado con este trastorno.

Para analizar a los niños, Gliga y sus colaboradores aprovecharon el hecho de que, en general, los pequeños, espontáneamente, orientan su mirada hacia todo lo que  sobresale o se distingue en cualquier escena visual, por ejemplo, la letra 'S' en un grupo de letras 'X'.

Para probar las habilidades de percepción de los bebés, los investigadores utilizaron un rastreador de ojos que registraba sus miradas, mientras se  les presentaban letras en una pantalla. También se evaluaron signos de autismo a los 9 meses, 15 meses y 2 años de edad con métodos de detección estándar.

El estudio mostró que los niños con capacidad de búsqueda visual mejorada a los 9 meses también presentaban más síntomas de autismo emergente a los 15 meses y a los 2 años.

El descubrimiento sugiere que la capacidad de percepción inusual de los bebés estaría "intrínsecamente relacionada con el fenotipo autista emergente". "Sabemos ahora que tenemos que prestar más atención a las posibles diferencias en el desarrollo de la sensibilidad y la percepción", señala Gliga.

El nuevo estudio también sugiere que la tecnología de seguimiento ocular puede ser útil como parte de las baterías de pruebas de detección de señales tempranas de autismo.

Los investigadores planean ahora analizar qué hace exactamente a los niños con autismo ser mejores en búsquedas visuales. También quieren explorar los vínculos entre el aumento de la percepción visual o de la atención y las dificultades en la interacción social, el aprendizaje y la comunicación.
 

29/10/17

Cinco datos poco conocidos sobre el síndrome de Asperger

Dificultades comunes de quienes padecen síndrome de Asperger


Cinco datos poco conocidos sobre el síndrome de Asperger

Cuando la gente escucha la expresión síndrome de Asperger, con frecuencia piensan en niños o en Albert Einstein, aunque al genio de la física nunca se le diagnosticó esta condición. Pero hay algunos datos sobre el Asperger que son menos conocidos.

bbc.com.-Robyn Steward

El síndrome de Asperger, que se clasifica con frecuencia como una enfermedad autística, es una discapacidad con la que se vive de por vida y afecta a las personas de muchas formas.

Aunque guarda similitudes con el autismo, quienes padecen de Asperger tienen menos problemas con el lenguaje y por lo general no tienen dificultades para el aprendizaje.

En todo caso, las personas afectadas presentan problemas al momento de interactuar con su entorno social así como con la comunicación, aunque la gravedad varía entre una persona y otra.

Las personas con Asperger con frecuencia se refieren a sí mismas como "aspis".

Conscientes de que su cerebro funciona de forma diferente dicen que son "neuro-atípicos".

BBC Mundo aclara algunos de los mitos que se asocian con esta enfermedad.


¿Es sólo una cuestión de niños?

Aunque el pediatra austríaco que descubrió la enfermedad, Hans Asperger, pensaba que sólo afectaba a niños y no a niñas cuando describió por primera vez el síndrome en 1944, las investigaciones señalan que es muy probable que haya igual número de casos en ambos sexos.

La Sociedad Autística de Reino Unido señala que a las niñas se les asocia menos con estos trastornos, aún cuando presenten síntomas igualmente severos.

Muchas niñas no son diagnosticadas y no se les considera como tales para fines estadísticos.

Quizás eso se debe a que su comportamiento es considerado normal. Por ejemplo, una niña con Asperger puede dedicarse a recolectar todos los vestidos de la Barbie.

Por otra parte, las mujeres y las niñas parecen tener más capacidad para esconder sus dificultades, por lo que es más difícil reconocer la condición. Puede que sólo sea obvio a la edad de 11 años cuando la presión de competir con las amigas se vuelve insoportable.

Algunas niñas con Asperger logran ocultar sus problemas en la escuela, pero pueden tener "colapsos" cuando llegan a casa, donde sienten que pueden liberar todas las emociones que han reprimido todo el día.


¿En qué consisten esos colapsos?

El colapso -término médico que describe esta conducta- se produce cuando la persona con autismo o Asperger pierde temporalmente el control de su respuesta emocional por factores externos. En general, la reacción no responde a una situación específica.

La presión va creciendo gradualmente hasta que la persona se siente tan desbordada que ya no puede recibir más información o escuchar nada.

Se puede equiparar a una lata de cola que se agita antes de proceder a abrirse y se desborda por todas partes.

Podría parecer como una rabieta, pero no desaparece cuando a la persona se le complace o se le da lo que quiere.

Algunos dicen que la mejor forma de ayudarlos a recuperarse de estos colapsos es dejarlos a solas en un lugar donde se sientan seguros, escuchando música, tomando un baño o durmiendo.

Tras el colapso, la persona por lo general se siente avergonzada y muy cansada.


¿Son todos los que sufren Asperger genios?


Hay personas con Asperger que tienen un índice de inteligencia bastante alto y otros que no.

Una persona con esta condición puede ser muy buena con las matemáticas, pero hay otras que tienen dificultades con el aprendizaje de los números.

La maravillosa habilidad que algunas personas tienen con las matemáticas y las fechas como Raymond -el personaje de la película Rain Man- se debe a otra condición llamada síndrome de Savant.

Quienes tienen Asperger pueden o no tener este síndrome.

No es inusual que una persona con autismo padezca paralelamente otra condición, como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad o (TDAH), pero no se sabe con certeza por qué es esto.


¿La gente con Asperger siente empatía?

A estos les importa lo que los otros sienten y piensan pero tienen dificultades para ponerse en los zapatos del otro. Pueden, sin embargo, ser entrenados y aprender a hacerlo.

Dificultades para captar a través del tono de voz o el lenguaje corporal lo que otros están pensando o sintiendo, lleva a que parezcan menos empáticos de lo que en realidad son.

La comunidad autística habla del "problema de empatía de doble vía", con lo cual quieren decir que los demás tampoco tienden a mostrar empatía hacia los autistas porque no toman en cuenta como éstos ven el mundo.

Se tiende a ignorar que los autistas tienen la tendencia a entender las cosas literalmente.


¿Es el Asperger reconocido oficialmente?


Depende de dónde.

Contrario a lo que se piensa comúnmente, las personas que tienen Asperger sí sienten empatía.

En Estados Unidos, el síndrome de Asperger fue eliminado en 2013 de la lista de enfermedades del Manual Estadístico y de Diagnóstico de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Actualmente, las personas con esa condición son diagnosticadas como afectadas por un tipo de autismo.

Pero en muchos otros países se sigue la clasificación de trastornos psiquiátricos de la Organización Mundial de la Salud, que sí la reconoce.

El término síndrome de Asperger es utilizado comúnmente en la comunidad autística internacional y es parte de la identidad de mucha gente.

Así que es muy probable que muchos sigan describiéndose como tales en Estados Unidos, aunque ya no haya reconocimiento oficial.


Dificultades comunes de quienes padecen síndrome de Asperger

  • Dificultad para entender comunicación no verbal, como lenguage corporal
  • Problemas para interpretar los sentimientos, los pensamientos o motivos de los demás
  • Dificultades para entender bromas o ironía
  • Problemas para acogerse a las normas sociales
  • Ansiedad cuando no se siguen las rutinas a las que están acostumbrados
  • Pueden reaccionar negativamente a estímulos visuales, auditivos o del tacto

28/10/17

Añadir suplementos de carnitina a la dieta reduce el riesgo de autismo en los hijos [28-10-17]


Añadir suplementos de carnitina a la dieta reduce el riesgo de autismo en los hijos

La deficiencia de carnitina en mujeres durante el embarazo aumenta el riesgo de errores en el desarrollo neuronal del embrión y el feto
 El ácido fólico juega un papel fundamental a la hora de prevenir defectos en el desarrollo de la espina dorsal y el cerebro durante la gestación. Tal es su importancia que, para garantizar su toma en cantidades suficientes no ya solo por las mujeres embarazadas, sino por todas las mujeres en edad fértil, se añade como suplemento a alimentos tan comunes como el pan, la pasta o el arroz. Y esta estrategia, según muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas A&M (EE.UU.), también podría resultar efectiva a la hora de prevenir el desarrollo de autismo en el neonato. Y es que para ello sólo se requeriría añadir suplementos de carnitina a la dieta.

La carnitina, que puede ser sintetizada por el organismo u obtenida a partir de la dieta, es necesaria para el trasporte de ácidos grasos a las mitocondrias –orgánulos responsables de la producción de la energía celular–. Sin embargo, las mutaciones en el gen ‘TMLHE’, indispensable en la biosíntesis de la carnitina, se asocian con un incremento significativo del desarrollo de trastornos del espectro del autismo (TEA). De hecho, este nuevo estudio publicado en la revista «Cell Reports» demuestra que los defectos en la producción de la carnitina conllevan una alteración de los procesos naturales en los que las células madre promueven y organizan el desarrollo del cerebro a nivel embrionario y fetal.


Mutación genética

En el estudio, los investigadores utilizaron una nueva tecnología que les permitía marcar, seguir y analizar cada célula madre neuronal en un cerebro en desarrollo.

Como explica Vytas A. Bankaitis, co-autor del estudio, «esta tecnología ya existía, pero nunca había sido empleada de este modo. Y nuestra aplicación de esta tecnología es importante porque nos permite identificar defectos específicos en las células madre neuronales que no son visibles en los cultivos celulares que se utilizan habitualmente. Y es que en el caso de los TEA, hay que considerar todo el entorno celular en su conjunto».

Concretamente, y gracias a esta técnica innovadora, los investigadores pudieron observar que aquellas células madre neuronales incapaces de producir carnitina –esto es, células madre con una mutación en el gen ‘TMLHE’, que codifica una enzima implicada en la síntesis de carnitina– tenían un comportamiento anómalo y no se dividían y diferenciaban de una forma correcta. El resultado era una deficiencia, cuando no ausencia, de la renovación de las neuronas cerebrales, lo que implica un mayor riesgo de desarrollo de autismo.

Y llegados a este punto, ¿qué sucedía cuando se administraba carnitina a estas células madre? Pues que se comportaban correctamente.


No para todos los TEA

Las mujeres embarazadas que toman una cantidad suficiente de carnitina de la dieta –por ejemplo, de la leche o de la carne roja– contrarrestan cualquier posible riesgo de TEA asociado a la presencia de una mutación en el gen ‘TMLHE’. Por el contrario, aquellas que no ingieren suficiente carnitina se arriesgan a que sus futuros hijos puedan padecer autismo –muy especialmente si el hijo es varón, dado que el gen ‘TMLHE’ se localiza en el cromosoma X y, frente a las mujeres (XX), los varones sólo tienen una copia de este cromosoma (XY).

Y desde un punto de vista práctico, ¿qué posibles aplicaciones tiene este descubrimiento? Como refieren los autores, «el gen ‘TMHLE’ es conocido como un gen de riesgo de autismo. Y asimismo, también conocemos su localización genética. Por tanto, un posible primer paso para prevenir este riesgo sería analizar si una mujer es portadora de la mutación del gen antes de quedarse embarazada. De esta manera, y en caso de que portara la mutación, el añadir suplementos de carnitina a su dieta antes y durante el embarazo podría asegurar que tuviera un suministro suficiente de este nutriente para un correcto desarrollo embrionario y fetal».

Sin embargo, como indica Vytas Bankaitis, «si bien este enfoque preventivo resulta obvio, hay que tener en cuenta que las deficiencias metabólicas son unos escenarios muy complicados de interpretar. Así, nos tememos que estas complicaciones oscurezcan lo que supone esta forma tan simple y esperanzadora de prevención».

Es más; la suplementación de carnitina tampoco podría aplicarse a todos los casos de autismo. Como apunta Vytas Bankaitis, «aunque finalmente resultara útil, nuestra estrategia tampoco será la panacea para reducir todo riesgo de autismo. Es decir, podría ser eficaz en los casos relacionados con una deficiencia de la carnitina. Pero hay que recordar que hay otras muchas vías por las que se desarrollan los TEA. De hecho, ya se han identificado cerca de un millar de genes que podrían estar asociados a un riesgo de autismo».


Todo avance es bienvenido


Sea como fuere, el impacto de la suplementación de la dieta con la carnitina podría ser enorme. Como destaca Vytas Bankaitis, «el impacto potencial de esta estrategia preventiva podría ser muy significativa dado que las mutaciones en el gen ‘TMHLE’ son sorprendentemente comunes en la población humana».

En definitiva, como concluye Zhigang Xie, director de la investigación, «tenemos la prueba, cuando menos para algunos tipos de riesgo de autismo, de que la prevención dietética con carnitina podría resultar efectiva. De hecho, esta suplementación podría realmente ayudar a reducir el riesgo de desarrollo de TEA en algunos individuos. Y dado el enrome número de personas afectadas, cualquier progreso preventivo es bienvenido».